En Ibiza el año tiene dos ritmos. De mayo a octubre no hay tiempo para nada que no sea atender. De noviembre a marzo, en cambio, hay calma, y es justo cuando se decide cómo irá el verano siguiente. Quien busca dónde dormir, dónde comer, qué barco alquilar o a quién llamar para poner a punto una casa empieza a mirar mucho antes de llegar a la isla, y lo hace desde el móvil.
Esta guía es para que tu web llegue a la temporada 2027 preparada: qué revisar, en qué orden y cuándo. No hace falta rehacerla entera. Casi siempre basta con una revisión ordenada y unos cuantos arreglos bien elegidos.
Por qué en invierno y no en abril
Por tres razones muy prácticas:
- Tienes tiempo. En abril estarás contratando personal, abriendo el local o poniendo a punto el barco. En noviembre puedes sentarte una hora a la semana con la web.
- Google necesita tiempo. Los cambios en una web no se reflejan en el buscador al día siguiente. Una página nueva o una versión en otro idioma tarda semanas en indexarse y ganar posiciones. Si la publicas en mayo, empezará a funcionar cuando la temporada ya esté en marcha.
- Los arreglos llevan su tiempo. Cambiar textos es rápido, pero una web nueva, un sistema de reservas o una traducción bien hecha son semanas de trabajo, más tus revisiones. En invierno caben sin prisas.
Una fecha para tener en el calendario: en 2027 la Semana Santa cae pronto, del jueves 25 al domingo 28 de marzo. Es la primera llegada fuerte de visitantes del año y muchos negocios abren para ella. Lo ideal es que la web esté lista a mediados de marzo.
Un calendario realista, de octubre a mayo
- Octubre y noviembre: revisar. Haz la revisión de esta guía con calma y apunta todo lo que falla o está desactualizado. Mira también los datos de la temporada que acaba: qué páginas se visitaron más, desde qué países y por dónde llegaron los contactos.
- Diciembre y enero: los cambios grandes. Si necesitas una web nueva, un rediseño, reservas online o un idioma más, es el momento de hacerlo. Es la parte que más tiempo lleva.
- Febrero: contenidos y fotos. Precios, carta, horarios y servicios de 2027. Fotos nuevas si el local, la carta o el equipo han cambiado.
- Marzo: Google y pruebas. Actualiza la ficha de Google, prueba todos los formularios y reservas desde el móvil y pide a alguien de fuera que intente reservar o contactar sin tu ayuda.
- Abril y mayo: solo retoques. Con la web lista, durante la temporada solo hace falta mantenerla al día.
Velocidad en el móvil: mídela con datos reales
Casi todo el que te encuentra en temporada lo hace desde el móvil, muchas veces con la cobertura justa en una cala o en la terraza de un hotel. Una web lenta pierde a esa persona antes de que vea nada.
Google mide la experiencia real de los usuarios con tres métricas, las Core Web Vitals, y publica qué considera un buen resultado:
- Carga del contenido principal (LCP): 2,5 segundos o menos.
- Respuesta al tocar (INP): 200 milisegundos o menos.
- Estabilidad visual (CLS): 0,1 o menos, es decir, que los elementos no salten mientras carga la página.
Para saber cómo está la tuya, pega la dirección en PageSpeed Insights, la herramienta gratuita de Google, y mira la pestaña de móvil. Si tu web tiene visitas suficientes, verás los datos de usuarios reales; si no, una simulación. Lo que más suele lastrar una web de negocio en la isla: fotos enormes sin optimizar, demasiados plugins, vídeos que se cargan nada más entrar y un alojamiento barato y lento.
En las webs que hacemos medimos esto antes de publicar. En la de PULSØ Training Club, por ejemplo, la prueba de velocidad de Google para móvil da un 98 sobre 100.
Contenidos de temporada: lo que caduca cada año
Lo más habitual no es una web mal hecha, sino una web desactualizada. Repasa página por página:
- Fechas de apertura y horarios de 2027, incluidos los de temporada baja si abres todo el año.
- Precios, tarifas y carta. Un precio de 2025 que ya no respetas genera discusiones y malas reseñas.
- Ofertas y eventos caducados. Un banner de «Fiesta de fin de temporada 2026» en marzo de 2027 transmite abandono.
- Fotos. Si has reformado, cambiado la carta o el equipo, que la web lo enseñe.
- Textos legales y datos de empresa: razón social, dirección y teléfono correctos.
- El año en el pie de página. Parece un detalle, pero un «© 2023» le dice al visitante que nadie mira la web desde entonces.
Idiomas: que el turista te entienda
En Ibiza buena parte de tus clientes no habla español. Si tu web solo está en un idioma, una parte de los visitantes se va sin entender tu oferta, o la entiende a medias con el traductor automático del navegador.
- Empieza por el inglés y añade otros idiomas según lo que te digan tus datos: alemán, italiano o francés, por ejemplo, si son los países de tus clientes.
- Traduce bien lo que vende: la portada, los servicios, la carta, las tarifas y el formulario de contacto o reserva. Las páginas legales pueden esperar.
- Que cada idioma tenga su propia dirección (por ejemplo, /en/ para inglés) y que la web le indique a Google qué página corresponde a cada idioma. Así Google enseña la versión en inglés a quien busca en inglés.
- Revisa la traducción con una persona, aunque partas de una automática. Una carta mal traducida se hace viral por los motivos equivocados.
Las webs que hemos hecho para PULSØ, Kamay o Arquiesa están en español e inglés, con este planteamiento.
Reservas y contacto: prueba el camino completo
Lo que importa al final es que el visitante te llame, te escriba o reserve. Haz la prueba tú mismo, desde el móvil y con los datos móviles, no con el wifi de la oficina:
- ¿El botón de llamar marca el número correcto?
- ¿El enlace de WhatsApp abre la conversación con un mensaje ya escrito?
- ¿El formulario llega a un correo que alguien lee? Envía uno de prueba y comprueba que no cae en spam.
- ¿El sistema de reservas tiene cargadas las fechas y los precios de 2027?
- ¿Cuántos toques hacen falta para reservar? Cada paso de más pierde clientes.
Si dependes de plataformas que se quedan con una comisión por cada reserva, el invierno es buen momento para valorar si te compensa tener tu propio sistema. Lo explicamos en App de reservas para tu negocio en Ibiza.
Google: ficha, Search Console y lo que vuelve a abrir
- La ficha de empresa. Si la marcaste como cerrada temporalmente en invierno, vuelve a abrirla antes de abrir el local. Actualiza el horario, añade fotos nuevas y publica una novedad con la fecha de apertura. Tienes todos los pasos en Cómo aparecer en Google Maps en Ibiza.
- Search Console. Es la herramienta gratuita de Google que te dice qué búsquedas te traen visitas, qué páginas tiene indexadas y si hay errores. Si no la tienes configurada, hazlo ahora: en primavera tendrás datos para decidir.
- Que la web y la ficha digan lo mismo: nombre, dirección, teléfono y horario idénticos en las dos.
Cookies, privacidad y accesibilidad
Tres puntos que conviene revisar antes de que lleguen las visitas:
- El aviso de cookies. Si usas Google Analytics, píxeles de anuncios u otras herramientas que instalan cookies, el visitante tiene que poder aceptarlas, rechazarlas o configurarlas antes de que se carguen, y cambiar de opinión después. Un banner que solo dice «Aceptar» no cumple.
- Formularios y privacidad. Cada formulario debe informar de quién trata los datos y para qué, y enlazar a la política de privacidad.
- Accesibilidad. Desde el 28 de junio de 2025 se aplica en España la ley de accesibilidad de productos y servicios (Ley 11/2023, que traslada la norma europea), y entre los servicios afectados está el comercio electrónico. Las microempresas que prestan servicios (menos de 10 empleados y hasta 2 millones de facturación o de balance) están exentas. Si vendes o cobras reservas online y superas ese tamaño, consúltalo con tu asesor. Y aunque no te obligue, una web accesible (buen contraste, textos alternativos en las imágenes, navegable con teclado) la usa mejor todo el mundo.
La lista de revisión, en 12 puntos
- La web carga rápido en el móvil (PageSpeed Insights en verde o casi).
- Fechas, horarios y precios de 2027 actualizados.
- Sin ofertas, eventos ni banners caducados.
- Fotos actuales del local, el producto y el equipo.
- Versión en inglés (y en los idiomas de tus clientes) revisada por una persona.
- Botones de llamar y WhatsApp probados desde el móvil.
- Formulario de contacto probado, con la respuesta fuera de spam.
- Reservas con el calendario y los precios de 2027.
- Ficha de Google abierta, con horario y fotos al día.
- Search Console configurada y sin errores graves.
- Aviso de cookies con aceptar, rechazar y configurar.
- Dominio, alojamiento y certificado de seguridad renovados para todo 2027.
Si al repasarla salen más de tres o cuatro puntos en rojo, quizá no compense ir parcheando y sea el momento de una web nueva. Si te ayuda a decidir, en Cuánto cuesta una página web en Ibiza tienes las horquillas de precio del mercado. Y si quieres que la revisemos contigo, escríbenos: te decimos con franqueza qué arreglaríamos y qué no hace falta tocar.